Ventajas para los familiares de tener un seguro de decesos

Enfrentarse a un fallecimiento es una situación muy seria. No solo por lo que supone a nivel emocional la pérdida de un ser querido; también por todos los gastos y gestiones que hay que afrontar (coche fúnebre, tanatorio, acondicionamiento del cadáver, etc.). En estos casos, un seguro de decesos supone un gran alivio para los familiares.

Trámites obligatorios tras un fallecimiento

Estas son algunas de las gestiones que hay que llevar a cabo después del deceso:

Certificado de defunción

Documento emitido por un médico que tiene que presentarse en el Registro Civil en el plazo de 24 horas posteriores a la defunción.

Certificado de últimas voluntades

Es un escrito que indica si el difunto tenía o no testamento. El certificado de últimas voluntades se debe solicitar una vez transcurridos 15 días hábiles a partir del fallecimiento.

En caso de que no haya testamento, los familiares directos del fallecido deberán solicitar una declaración de herederos.

Certificado de seguros

Para saber si el finado tenía suscrito algún seguro de vida o accidentes y quiénes son sus beneficiarios se debe solicitar este documento.

Pago de impuestos

Dentro del plazo de 6 meses tras la defunción se debe hacer frente a algunos tributos como el impuesto de sucesiones, cuya cuantía es diferente según la comunidad autónoma. Puedes ver en este artículo cuánto pagarás en cada el territorio.

Como se puede comprobar, todos estos trámites son bastante farragosos. Lo mejor es, sin duda, ahorrárseos con un buen seguro de defunción.

Garantías incluidas en un seguro de decesos

Nuestro seguro Meta Decesos incluye los siguientes servicios:

  • Traslado nacional e internacional.
  • Asesoría jurídica.
  • Asistencia para viajes por España y el extranjero.
  • Indemnización en caso de accidente.
  • Atención médica y psicológica vía telefónica.
  • Segunda opinión médica.
  • Servicio dental.
  • Teleasistencia a domicilio.

En definitiva, estas son las ventajas para los familiares de tener un seguro de decesos. Puedes informarte en nuestra web o ponerte en contacto con nosotros a través de este formulario. Te asesoraremos desde el minuto cero.

Qué es el ciberriesgo y cómo combatirlo

Desde el momento en que tienes un ordenador y te conectas a Internet, eres susceptible de sufrir un ataque digital. El ciberriesgo es una realidad que debes tener en cuenta cada día. Por eso es importante que sepas qué es, cómo combatirlo y qué consecuencias puede tener para tu privacidad. Sobre todo si tienes una empresa y manejas datos confidenciales, tanto internos como de clientes externos.

¿Qué es el ciberriesgo?

Podemos decir que, más que un riesgo, es una suma de varios. Los diferentes ciberriesgos pueden causar tanto daños materiales como inmateriales (datos sensibles, propiedad intelectual, patentes..,).

¿A qué tipos de ciberriesgos nos podemos enfrentar? Según la Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros y el ISMS Forum Spain estos son los más frecuentes:

Phising

Así es como se conoce a la suplantación de la identidad de un sitio web. De esta forma inducen a la confusión a los internautas.

Fuga de información

Se produce por la pérdida, robo o ciberataques a dispositivos de almacenamiento que contengan datos sensibles de una empresa o institución (un portátil, un teléfono móvil, etc.).

Ransomware

Se trata de software malicioso que se infiltra en los sistemas camuflándose en otros programas o aplicaciones, como los archivos adjuntos de los e-mails. Después los atacantes pueden pedir un rescate.

Suplantación de identidad

A diferencia del phising, la identidad que se sustituye es la de una persona, de la que se conoce la información personal (DNI, fecha de nacimiento, etc.). El objetivo de esta suplantación puede ser el espionaje industrial o dañar la reputación de la empresa o institución atacada.

DDoS

Es un ataque que actúa saturando los servicios de forma puntual para después pedir una compensación a cambio de parar el boicot.

Consecuencias de los ciberriesgos

Los daños provocados en los sistemas de almacenamiento no solo suponen un perjuicio para la empresa que los sufre. Si maneja datos externos, por ejemplo de clientes, puede acarrear responsabilidad civil, o incluso penal.

Ante esta situación, es la hora de contestar a la siguiente pregunta:

¿Cómo combatir los ciberriesgos?

En primer lugar hay que comprobar si la empresa es vulnerable. Para ello hay que estudiar qué datos maneja, si pueden ser de interés para alguien y si los equipos están bien protegidos.

Después, llega el momento de colocar la “armadura” para frenar los ciberriesgos. En caso de necesitar un asesoramiento en temas legales y de seguridad en Internet, en Metamediación podemos ayudarte. Déjanos tus datos y contactaremos contigo de forma gratuita.

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